SISTEMA REPRODUCTIVO
CICLO ESTRAL DE LA GATA
La pubertad en la gata generalmente ocurre entre los 9 y los 10 meses de edad, pero puede adelantarse a los 4 meses, bien retrasarse hasta los 2 años. Debido a que las gatas son reproductoras estacionales, la época de nacimiento de la gata influye en la edad en que alcanza la pubertad. La ciclicidad depende del fotoperiodo, requiriendo de 12 horas o más de luz para mantener ciclos normales. La ciclicidad y foliculogénesis se detienen bruscamente en las gatas expuestas a menos de 8 horas de luz, pero se reanudan en un promedio de 16 días tras reanudarse un fotoperiodo de 14 horas.
La estacionalidad es más pronunciada en las gatas expuestas a la luz natural, especialmente en latitudes altas. Las razas de pelo largo tienden a ser más estacionales, en comparación a las razas de pelo corto. Las fases del ciclo estral felino son proestro, estro, interestro diestro o pseudogestación y anestro.
El proestro precede al estro y dura de 1 a 2 días, pero se detecta en menos del 20% de las gatas. Durante el proestro, la hembra atrae al mecho, pero no está receptiva. La gata puede frotarse contra objetos, vocalizar y colocarse en lordosis; situando sus extremidades anteriores pegadas al suelo y elevando el tercio posterior ligeramente situando la cola hacia un lado. Cuando le acariciamos el área caudal se muestra receptiva y mueve las extremidades posteriores.

El estro es el periodo de receptividad sexual con una duración promedio de 7 días (3-16) y luego desaparece durante un término medio de 9 días (3-14). La duración del estro no se ve afectada por la monta o ovulación. Si la gata no es cubierta o no es estimulada para ovular, el estro ocurrirá cada 2 o 3 semanas bajo un fotoperiodo apropiado. Si la gata ovula, se forman cuerpos lúteos, los cuales secretan progesterona. Si la gata no está preñada, se produce el diestro (pseudogestación), con una duración de 35 a 40 días. El anestro es el periodo estacional en el que la gata no cicla. La aparición del anestro puede verse alterada por la influencia de iluminación artificial.

Las gatas son de ovulación inducida, por lo que ovulan en respuesta a la estimulación vaginal; sin embargo, también puede ocurrir la ovulación espontánea. La ovulación se desencadena con mayor frecuencia por la cópula o la estimulación mecánica de la vagina, lo que provoca la activación refleja del hipotálamo a través de las vías nerviosas de la médula espinal. El hipotálamo libera GnRH, lo que provoca la liberación de LH desde el lóbulo anterior de la hipófisis. Posteriormente, la LH estimula la ovulación y la formación de cuerpos lúteos. Otras formas de estimulación pueden ocasionalmente ser responsables de la ovulación, tal y como se ha encontrado en algunas gatas no expuestas a macho o a estimulación vaginal artificial, donde se han encontrado cuerpos lúteos activos. La ovulación depende de la liberación adecuada de LH, siendo importantes tanto la concentración máxima como la duración de su elevación. La liberación de LH ocurre a los pocos minutos del coito y alcanza su punto máximo aproximadamente 1-2 horas después y variará dependiendo del día del celo en que se encuentre (nivel de estrógenos). Lo habitual y más conveniente es que se realicen múltiples apareamientos, idealmente cada 3 horas, para que el pico máximo de LH se mantenga más tiempo. la ovulación ocurre de 24 a 60 horas después del coito y puede variar según el patrón de apareamiento. Idealmente, si se ha detectado la aparición del esto, la cubrición debería ocurrir en los 2-3 días posteriores.

Tras el periodo de estro en la gata, podemos enfrentarnos a tres situaciones:
- La ovulación no ocurre, y un interestro con un promedio de 9 días (4-22) ocurre antes del siguiente proestro.
- La ovulación ocurre sin fecundación, lo que da como resultado una pseudogestación de 35-40 días y un interestro de 1 a 10 días de duración.
- La gata se queda gestante.
La pseudogestación ocurre cuando se produce la ovulación y formación de cuerpos lúteos, pero no la concepción. Los cuerpos lúteos producen progesterona, con niveles que aumentan rápidamente desde sus concentraciones basales hasta un pico de 16-17 ng/ml entre 18-25 días después de la estimulación. Después del pico, las concentraciones de progesterona disminuyen a valores basales aproximadamente 40 días postovulación. La duración normal de la pseudogestación dura entre 35-40 días. Los cuerpos lúteos parecen tener una vida útil finita preprogramada, ya que no están sujetos a la regresión inducida por fuentes uterinas de prostaglandinas. La galactorrea al final de la pseudogestación es menos común en la gata. La inducción de la pseudogestación impide el llamado "celo persistente" que se observa en las gatas que ovulan; pese a ello la duración de ese estro no cambia. Después de la pseudogestación, la gata pasará por un anestro de 2 a 4 semanas y volverá al estro si es cíclica o pasará por anestro estacional prolongado.
GESTACIÓN DE LA GATA:
La gestación en la gata dura de 63 a 66 días partiendo de un apareamiento fértil. Debido a que los gatitos nacidos antes de los 60 días de gestación tienen pocas posibilidades de supervivencia, es importante que la gestación progrese hasta 63 días para la viabilidad máxima de estos.

Este vídeo resulta muy gráfico y explica de manera sencilla como se desarrolla un gatito durante toda la gestación. Sobre todo me gusta la representación que hacen sobre lo que ocurre dentro del útero. También explica alguna de las curiosidades de los sentidos felinos que explico en artículos anteriores
En la gata después de la ovulación, los ovocitos en metafase II permanecen en el oviducto, lugar donde ocurre la fecundación dentro de 30 horas posteriores a la ovulación.
Cinco a seis días después de la fecundación, luego de migrar a través del oviducto, los embriones ingresan al útero e ingresan al mismo en estado de mórula compacta. Al octavo día el blastocisto tiene un diámetro de 500-600 mm y en el décimo día algunos han completado su expansión alcanzando un diámetro de 2300 mm.
Antes de la implantación los blastocistos se mueven libremente entre ambos cuernos uterinos, asegurando de esa manera una distribución equitativa de los fetos entre ellos. La implantación se inicia entre 12 y 13 días después de la cópula (la primera monta se considera como el estímulo ovulatorio).


Una vez que se ha establecido la orientación de los blastocistos, estos invaden la mucosa uterina. En una primera fase ocurre la aposición entre el trofoectodermo y el epitelio del lumen uterino, luego se inicia la fase de adhesión por interdigitación de microvellosidades uterinas con la membrana trofoblástica y finalmente ocurre la invasión de la mucosa uterina.
La invasión del endometrio implica la penetración de la lámina basal epitelial por el trofoblasto, el cual rodeará los vasos sanguíneos del estroma. La invasión es intrusiva, es decir, proyecciones del sincicio trofoblástico penetran en el espacio intercelular del endometrio sin lisis celular.
De acuerdo a la clasificación descrita por Faber y Thornburg (1983), basada en el número de capas de tejido materno que separan el corion embrionario de la sangre materna, la gata posee una placenta endoteliocorial y desde un punto vista macroscópico es zonaria (o zonal) completa. La relación anatómica entre los microvasos maternos y fetales es fisiológicamente importante, ya que la microvasculatura abastece aquellas áreas de la placenta donde ocurre el intercambio difusional.
Diagnóstico y seguimiento de la gestación:
Uno de los primeros síntomas de que una gata está gestante es que deja de tener celos. Aunque esto también puede suceder cuando hay una pseudogestación, aunque cuando esto sucede generalmente el celo regresa a los 40-50 días.
Los pezones de la gata se vuelven notablemente más rosados y el pelo de alrededor disminuye dejándolos ver a los 15, 18 días de gestación. También a partir de estos días, más fácilmente a partir del día 20-21: lo fetos se pueden palpar. A partir del día 35 resulta muy difícil identificar los diferentes fetos individualmente. Al final de la gestación puede palparse, incluso verse los movimientos que realizan los fetos dentro del útero.
A partir del día 45 es recomendable realizar una radiografía para identificar el número de fetos.
La ecografía es una prueba mucho más sensible. En la ecografía abdominal de una gata gestante de 11-15 días veremos unas esferas anecoicas que corresponden a los sacos gestacionales. Conforme avanza la gestación esta prueba nos permite comprobar la viabilidad de los gatitos, ya que nos permite medir las pulsaciones de su corazón. La frecuencia cardíaca fetal en el gato promedia alrededor de 228 latidos por minuto (rango de 193 a 263 latidos por minuto)
La gata puede volverse de repente especialmente cariñosa y deseosa de pasar tiempo contigo. Al contrario, también puedes ver que tu gata que antes era amistosa, se vuelve triste y solitaria. No te preocupes, ambas conductas son completamente normales. Las gatas normalmente llevan el parto con pocas dificultades.
Nutrición y cuidados de la gata durante la gestación y lactación:
La gata va a seguir con su vida normal prácticamente durante toda la gestación. Es siempre conveniente evitarle cualquier estrés. Si la gata convive con otros animales puede ser buena idea prepararle un nido en un lugar aislado a donde no dejemos que acceda ninguno. Una gata puede reaccionar con agresividad tras el parto si se acercan a su camada, aunque se trate de un animal con el que ha convivido sin problema hasta el momento. Por eso es mejor minimizar la posibilidad de exposición.
El RER (Requerimiento de Energía en Reposo) se calcula con una sencilla fórmula y nos dice la cantidad de Kcal que se requieren para mantenerse nutrido. En el caso de las hembras gestantes, este requerimiento se multiplica por dos. A partir de la semana 4 y hasta el momento del parto se deberá aumentar gradualmente la ración en un 25 a 50% ya que las necesidades energéticas de la gata aumentarán a medida que aumenta la deposición de tejidos durante la formación de los fetos. En la semana 6 a 9 de gestación, se deberán ofrecer numerosas raciones pequeñas debido a la reducción del espacio abdominal por el crecimiento de los fetos. La utilización de dietas formuladas específicamente para gatas gestantes o cachorros aportan proporciones adecuadas de hidratos de carbono, proteínas y grasas, con un mayor contenido energético, y con suplementos de vitaminas, ac. grasos esenciales, taurina y antioxidates, permite a las gatas comer menos y obtener la misma energía hasta el momento del parto. Durante la lactación estos requerimientos aumentan incluso más, pudiéndose multiplicar hasta por 6 el RER.

Siempre elegiremos un pienso alta calidad fijándonos en los ingredientes y el porcentaje de proteína. Los gatos son carnívoros estrictos; carecen de amilasa salivar y tienen el tracto digestivo más corto que los perros y humanos; por lo tanto tienen menor capacidad para digerir carbohidratos complejos y tienen mayor requerimiento de proteínas. Además, la dieta de cualquier gato debe contener arginina, taurina, niacina y vitamina A; ya que son aminoácidos y vitaminas que no pueden sintetizar por ellos mismos.

El momento del parto:
Conforme se aproxime la fecha del parto, su gata probablemente empiece a buscar un lugar tranquilo y suave para hacer un nido. Dale algo como una caja forrada con toallas y anímela a usarla. Sin embargo, no te preocupes si al final la gata opta por no usarla. Una señal de parto inminente normalmente es una secreción lechosa de los pezones de su gata y su temperatura normalmente bajará por debajo de 38,9 ºC justo antes del parto.
Cuando empiece el parto, tu gata puede empezar a ronronear fuertemente y podrás ver las contracciones. Recuerda que en la mayoría de los casos una gata es completamente capaz de llevar el parto por sí sola.
La cantidad media de gatitos en una camada es de 2 a 5. Normalmente la gata hará un descanso de entre 10 minutos y una hora entre cada gatito. Si sabe que la gata todavía tiene gatitos dentro y ha tardado más de tres horas en expulsar a los anteriores, debería llevarla al veterinario.
Cuando los gatitos nacen, deberían intentar salir de la membrana amniótica o saco. Normalmente la madre les ayudará con esta tarea y si no lo hace, debe cortarlo con mucho cuidado para liberar a los gatitos. La gata lamerá a sus gatitos después del nacimiento para estimular su respiración. Si está demasiado exhausta para hacerlo o está distraída por otro alumbramiento, podrías hacerlo tú. Frota suavemente al gatito con una toalla de la misma manera que su madre lo lamería. Debería tener al gatito boca abajo, esto ayudará a quitar el fluido de sus vías respiratorias.
Después de cada gatito también debería aparecer la placenta. Si la placenta queda retenida, esto podría causarle una infección a la madre. Asegúrate de que haya visto la placenta después de cada gatito. No te sorprenda si la madre se come alguna placenta o todas ellas. Es perfectamente normal y seguro.
Normalmente la gata también cortará el cordón umbilical con los dientes. Si no lo hace, deberías ayudarle. Ata un trozo de hilo fuertemente alrededor del cordón aproximadamente a una pulgada del cuerpo del gatito. Haz otra vuelta y átala un poco más abajo de la primera y luego corta entre los dos nudos con unas tijeras limpias. En cuanto los gatitos hayan nacido y hayan sido limpiados, deberían acercarse inmediatamente a los pezones de su madre y empezar a mamar. En este momento es prudente dejar a tu gata y a sus gatitos tranquilos por un rato. Enhorabuena por tu nueva camada de gatitos.